La compra de las acciones de Telefónica por parte de Telecom afecta severamente la competencia en diferentes mercados del campo de las telecomunicaciones, acaba de afirmar el gobierno del presidente Javier Milei. Comienza un nuevo capítulo del enfrentamiento con el Grupo Clarín.
En un dictamen de 103 páginas la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia explica los grados de concentración empresarial que se darían en la prestación de los servicios de telefonía fija, móvil, acceso a internet y televisión, entre otros.
Particularmente, se afirma que la operación supone la eliminación de uno de los tres principales operadores de telefonía móvil del país, lo que dejaría un mercado nacional altamente concentrado entre solo dos jugadores: La empresa Telecom, con una participación estimada del 58%, y AMX (Claro) con 42%. Por otro lado, se afirma que en los mercados de servicios fijos residenciales, la operación tendría efectos en 186 localidades en todo el país. En 114 localidades del mercado de internet residencial y 143 del mercado de telefonía fija, Telecom podría obtener participaciones superiores al 40% —alcanzando en muchos casos posiciones que podrían ser monopólicas. Se agrega que las jurisdicciones que mostrarían mayores niveles de concentración incluyen CABA y su región metropolitana, y numerosas localidades de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro.
Asimismo, en el citado informe de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia se advierte que la operación también podría generar efectos anticompetitivos en servicios empaquetados (cuádruple play), donde Telecom sería el único operador con capacidad nacional para ofrecer paquetes que incluyan telefonía móvil, internet, televisión paga y telefonía fija, lo que podría crear ventajas competitivas irreplicables para sus competidores. En igual sentido, se afirma que en el mercado de servicios corporativos de telecomunicaciones, bajo cualquier escenario analizado, la participación conjunta superaría el 50%, lo que podría generar una posición dominante que afecte la competencia en este segmento estratégico.
Otra objeción, de tipo técnica pero de singular importancia económica, tiene que ver con la acumulación de espectro radioeléctrico que, según se explica en el informe, excedería en todos los casos el límite regulatorio de 140 MHz establecido por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), alcanzando excesos de hasta 130 MHz en ciertas localidades. Recuerda el organismo, que el espectro es un recurso finito indispensable para la prestación de servicios móviles.
La Secretaria de Industria y Comercio remitió este dictamen al Grupo Clarín para que exprese su opinión y ofrezca soluciones para mitigar los efectos nocivos sobre la competencia. A la vez, se decidió convocar a las partes a una audiencia especial destinada a analizar las posibles medidas que mitiguen los potenciales efectos negativos de la operación de concentración empresarial.
Ahora le toca mover las piezas al Grupo Clarín. Por lo pronto, como ha expresado el medio especializado A Diario Convergencia, ha dejado trascender su queja por que el dictamen se ha emitido estando aún vigente el plazo para que la empresa presente información sobre la operación de compra de Telefónica; por lo cual señalan que se ha vulnerado el derecho a la defensa. Por lo demás, advierten que aún está vigente una medida cautelar dispuesta por la Sala III de la Cámara Civil y Comercial que suspendió provisoriamente la resolución gubernamental que exigía a Telecom abstenerse de adoptar medidas que implicaran la integración con Telefónica.
Más allá de esta operación específicamente, corresponde recordar que la expansión de los conglomerados mediáticos, y en particular el Grupo Clarín, atravesó gobiernos de diferentes signos políticos. Comenzó con el de Carlos Menem, que eliminó la restricción impuesta a las empresas gráficas de poseer radios y canales de televisión. Continuó con Fernando De la Rúa, que suspendió la venta de pliegos para instalar nuevos cables, lo que consolidó la posición dominante de los grupos existentes. Néstor Kirchner, por su parte, aprobó la fusión Cablevisión y Multicanal, a la par que prorrogó por 10 años las licencias de todos las emisoras de radiodifusión. Mauricio Macri convalidó la integración de Cablevisión con Telecom, además de dejar sin efecto las medidas orientadas a la desconcentración, contenidas en la Ley de Medios.
Resulta aventurado arriesgar un pronóstico acerca del resultado de este conflicto entre el Grupo Clarín y el gobierno de Javier Milei. No obstante, hay un hecho novedoso. En esta oportunidad, Héctor Magnetto parece estar tan alejado de la oposición como del oficialismo.

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