“Lo sentimos. Tik Tok no está disponible temporalmente”. Es el mensaje que han recibido los usuarios de esa plataforma en Estados Unidos y también en otros lugares del mundo. Luego de hacer referencia a una ley sancionada en aquel país que bloquea a Tik Tok, el mensaje agrega que “Es una suerte que el Presidente Trump haya señalado que trabajará con nosotros para reinstaurar Tik Tok una vez que tome la presidencia. !Por favor mantente al tanto!” cierra la comunicación de la compañía.
Sin perjuicio de lo que suceda en los próximos días, la ley aprobada en abril de 2024 por el Congreso de los Estados Unidos, y avalada por la Corte Suprema, que dispone el cese de la plataforma a partir de este domingo, salvo que la misma sea vendida a un comprador estadounidense, puede ser analizada desde dos puntos de vista.
En primer lugar, se trata de un conflicto de valores, entre la libertad de expresión y la seguridad nacional, ya que la ley supone que los datos de los usuarios de Tik Tok pueden ser utilizados por el gobierno Chino, dada la vinculación de la empresa con ese país.
La otra mirada del tema tiene que ver con la geopolítica y el enfrentamiento entre Estados Unidos y China. La relación del país asiático con las empresas del sector de las TIC, como Huawei y Tik Tok, es enfrentada por la reciente asociación entre el gobierno norteamericano con Meta y X. Dentro de esta estrategia, se suma la expulsión de Tik Tok del suelo estadounidense.
El primer aspecto de la controversia permite apreciar un cambio en la postura de la Corte Suprema de los Estados Unidos en orden a equilibrar libertad de expresión y seguridad nacional. En 1971 Henry Kissinger aconsejó al por entonces presidente Richard Nixon evitar que la prensa difundiera un conjunto de informes sobre el rol desempeñado por las fuerzas armadas en la guerra de Vietnam, en el caso conocido como Los papeles del Pentágono. El gobierno, a través del fiscal John N. Mitchell, ordenó el bloqueo de esa información. La justicia norteamericana, al intervenir en el caso, el 30 de junio de 1972, determinó que la medida gubernamental violaba lo dispuesto en la Primera Enmienda a la Constitución de ese país, que garantiza la libertad de prensa. De acuerdo a ello, se impidió la censura proyectada por el gobierno y se garantizó la difusión de las publicaciones que llevaban adelante The New York Times y The Washington Post.
Días atrás, el máximo tribunal, al analizar la comentada ley, si bien reconoció que para más de 170 millones de estadounidenses, TikTok ofrece una importante vía para expresarse, un instrumento de participación y una forma de crear comunidad; sin embargo, agregó que “…el Congreso ha determinado que la desinversión es necesaria para abordar sus preocupaciones de seguridad nacional bien fundamentadas con respecto a las prácticas de recopilación de datos de TikTok y su relación con un adversario extranjero».
Si bien se trata de casos diferentes, puede apreciarse en este último fallo una concepción más restringida de la libertad de expresión.
La otra forma de analizar el conflicto entre la plataforma china y el gobierno de los Estados Unidos tiene que ver con la política internacional.
Pareciera que las disputas entre Washington y Pekín no se limitan a los poderes gubernamentales, sino que además resulta vital el rol de las megaempresas del sector de las TIC. El tandem China, Huawei y Tik Tok, pretende ser enfrentado por la coalición USA, Meta y X, para nombrar solo a las principales empresas. En este contexto, la exigencia a Tik Tok de ser transferida a empresarios locales o, cerrar sus operaciones, parecería formar parte de una estrategia geopolítica.
Este sábado, Donald Trump señaló que “probablemente” concederá una prórroga de 90 días a la empresa. También afirmó que había hablado del tema con su par chino Xi Jinping.
¿Cómo se desarrollará el conflicto en los próximos días? Todo será más fácil de responder, literalmente, con el diario del lunes.
USA vs. Tik Tok. Libertad de expresión, seguridad nacional y geopolítica

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